Un taller,
una cordada
INNOPIKUS nace del encuentro entre montaña, oficio, diseño, y dos miradas distintas trabajando en la misma dirección.
David aporta la mirada del escalador: el conocimiento del material, el respeto por su origen y la conexión real con la comunidad escaladora.
María aporta la mirada de proyecto: la estética, la comunicación, el cuidado por el detalle y la voluntad de construir una marca coherente, sin artificios.
Cada pieza pasa por un proceso lento, manual y muy concreto: cortar, combinar, coser, probar, ajustar.
Cómo trabajamos
Damos una nueva vida a materiales que aún tienen mucho que contar.
1
Recogida
Recogemos cuerdas que ya han cumplido su ciclo en escalada.
2
Selección
Revisamos su estado y saneamos las partes que están demasiado gastadas.
3
Limpieza
Cepillamos y lavamos a fondo para eliminar el polvo y el magnesio del uso más superficial.
4
Construcción
Cortamos, combinamos, cosemos y damos forma a cada pieza.
5
Nueva vida
El resultado son objetos únicos que conservan la memoria del material y vuelven a acompañar nuevas aventuras.
Trabajamos despacio,
pero con intención
No buscamos producir más por producir más.
Trabajamos con lo que recuperamos, y eso marca el ritmo: colores, combinaciones y cantidades dependen siempre del material disponible.
Elegimos también los textiles con ese mismo criterio, recuperando tejidos locales y stocks que todavía tienen vida.
Por eso cada pieza es limitada. No por estrategia, sino porque el material manda.
Esto no va solo de reciclar. Va de hacer las cosas con sentido: recuperar, transformar y devolver en forma de piezas útiles, cuidadas y con historia.
No lo hacemos perfecto. Lo hacemos con atención.
Cada paso nos enseña algo sobre el material, el oficio y cómo seguir mejorando.
Sin artificios.
¿Tienes una cuerda que ya no usas?